miércoles, 3 de septiembre de 2008

¿Podemos evitar la extinción de la especie humana? (5)

Vernon Vinge: La singularidad tecnológica.

Comenzaremos por uno de los representantes más influyentes dentro de esta ideología, el norteamericano Vernor Vingen, matemático y escritor de ciencia ficción, quien vaticina que la creación de entidades con inteligencia mayor que la humana será una realidad en un futuro cercano, antes del 2030 para ello se fundamenta en la aparición de una singularidad tecnológica.

La idea de una singularidad, Vinge la sustenta sobre la ley de Moore que dice que la capacidad de los microchips de un circuito integrado se duplicara cada dos años, lo cual traerá un crecimiento exponencial de la potencia del hardware de las computadoras y de mantenerse este crecimiento acelerado lo cual conducirá inevitablemente a que las maquinas le den alcance y luego superen la capacidad del cerebro para procesar la información y según un grafico elaborado por Hans Moravec la paridad entre el hardware y el cerebro se alcanzara alrededor del 2020 (después veremos a Moravec) lo cual dará lugar a las maquinas ultra inteligentes.

Vinge define una maquina ultra inteligente como una maquina capaz de superar en mucho todas las actividades intelectuales de cualquier humano independientemente de la inteligencia de este y esta convencido que esa inteligencia superior será la que impulsara el progreso y este será mucho mas rápido e incluso suspirara a la actual evolución natural, por lo que aparecerán problemas miles de veces mas deprisa que la selección natural y afirma que estaremos entrando a un régimen radicalmente diferente de nuestro pasado humano, y a es a este evento al que le da el nombre de singularidad. Actualmente existe un instituto dedicado a investigar la singularidad tecnológica.

Vistos a grandes rasgos las expectativas de una singularidad. Ahora veremos de acuerdo a las ideas de Vinge que papel le toca a la humanidad en el futuro.

“Quizá los gobiernos del mundo decidan que la posibilidad es tan peligrosa que la investigación que lleva a la singularidad será prohibida. Lamentablemente, el problema de la proliferación de armas nucleares ya ha demostrado la fragilidad de esta esperanza. Aunque todos los gobiernos del mundo entendieran la "amenaza" y la temieran, el avance hacia el objetivo seguiría”… “De hecho, la ventaja competitiva -económica, militar e incluso artística- de todo avance en la automatización es tan atractiva que aprobar leyes que prohíben estas cosas básicamente garantiza que otros las conseguirán antes. Si la singularidad tecnológica puede producirse, lo hará”.

En su lenguaje queda claro que serán los gobiernos y sus estructuras de poder los que utilizaran a las tecnologías para sus fines hegemónicos y para conseguir su enriquecimiento individual. Vinge sigue viendo a la sociedad actual con sus desigualdades, desequilibrios y ambiciones inmersa en ese futuro tecnológico donde la tecnología a pesar de la enorme importancia, no va a ser mas que una herramienta en manos de los últimos humanos que ansiosos de poder le entregaran el futuro a las maquinas.