lunes, 4 de febrero de 2008

De la cibernética a la inteligencia artificial

La Inteligencia Artificial (IA) nace en un congreso celebrado en 1956, cuando un grupo de científicos reunidos en el Colegio de Dartmouth, convocados por el investigador John McCarthy del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), discutieron acerca del potencial de la computadora para simular la inteligencia humana y sentaron las bases de trabajo para las investigaciones en la IA. En ella participaron cuatro de los que mas tarde influirían grandemente en el desarrollo de la IA, McCarthy, Marvin Minsky, Allen Newell y Herbert Simon.

La IA surge como una reacción ante la Cibernética. Los pioneros del nuevo enfoque investigativo, se proponen la creación de una ciencia en si misma, sustentada sobre sus propias leyes, y se plantearon como objetivo principal el desarrollo de programas por computadoras capaces de exhibir una conducta inteligente. Muchos investigadores estaban convencidos de que los complicados procesos que componen la inteligencia serian desentrañados, que podrían elaborarse modelos matemáticos que los representaran y las computadoras podrían emular dichos procesos eficazmente.

La IA continuó con los intentos cibernéticos de formalizar sus teorías y con la creación de un aparato matemático propio. A nivel experimental se propuso la utilización de las computadoras como laboratorio donde poder comprobar la eficacia de sus hipótesis. Pero en su afán de convertirse en una ciencia endógena, no dependiente de leyes externas, abandonó la analogía como método de investigación y tuvo inexorablemente que recurrir al reduccionismo que en su versión fuerte fue el intento de reproducir la mente humana en una computadora.