martes, 10 de junio de 2014

Preparar la ciberguerra

La pasada semana, el Almirante Michael Rogers - nuevo director de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) y máximo responsable del Mando Cibernético (USCYBERCOM) en sustitución del controvertido General Keith Alexander - presentó los retos a los que se enfrentará el USCYBERCOM durante los próximos años. Éstos derivan del plan de transformación de este mando que el Pentágono presentó a principios de 2013. Dependiente del mando estratégico estadounidense, el USCYBERCOM tiene como misión planificar, coordinar, integrar, sincronizar y llevar a cabo todas aquellas actividades destinadas a que las Fuerzas Armadas estadounidense dispongan de libertad de acción en el ciberespacio y nieguen la misma a sus adversarios.

El USCYBERCOM ha planteado una transformación enfocada a la creación de tres fuerzas componentes: la Cyber National Mission Force que, operativa desde septiembre de 2013, tiene la misión de evitar ciberataques contra las infraestructuras críticas del país y atacar las cibercapacidades de sus potenciales adversarios; la Cyber Combat Mission Force para proporcionar a los Mandos Componentes que operan en el extranjero las capacidades necesarias para planear y ejecutar ciberoperaciones - definidas éstas como el empleo de capacidades cibernéticas con el fin de conseguir los objetivos militares en o mediante el ciberespacio - como parte integral de sus operaciones; y la Cyber Protection Force, con el objeto de defender la infraestructura de información y telecomunicaciones dependiente del Pentágono. En la práctica, estas dos últimas fuerzas son una extensión de las capacidades defensivas, ofensivas y de explotación que históricamente han poseído el USCYBERCOM y sus antecesores.

Para hacer efectiva esta transformación, el USCYBERCOM trabaja sobre seis habilitadores: 
  1. Definición del concepto operativo y estructura de mando y control cibernética para operar con eficacia en el ciberespacio. El USCYBERCOM dispone de comandos operativos cibernéticos que luchan en esta dimensión, pero se hace necesario disponer de respuestas a un conjunto de cuestiones como: ¿Quién opera en el ciberespacio? ¿Quién realizará las decisiones críticas sobre lo que pueden y no pueden hacer las Fuerzas Armadas en el ciberespacio? ¿Cuál es la cadena de mando en el ciberespacio? 
  2. Tecnología. En la actualidad, se estima que el Pentágono dispone de unas 15.000 redes de datos, incluyendo aquellas que manejan información clasificada. El volumen, heterogeneidad y obsolescencia tecnológica de muchas de esas redes supone una amenaza para la seguridad de la información y la infraestructura informativa del Pentágono. El objetivo fundamental del USCYBERCOM es que el Departamento de Defensa estadounidense disponga de una infraestructura de información y telecomunicaciones resiliente. Para ello, el Almirante Rogers pretende redefinir las funciones de la Defense Information System Agency (DISA) con el fin de hacerla más operativa y permitir al USCYBERCOM centrarse en los aspectos meramente tácticos. Actualmente, la DISA, el USCYBERCOM y la NSA están trabajando en la implementación del Joint Information Environment (JIE) (PDF), que permitirá migrar las actuales arquitecturas de estas redes a la nube, con lo que se pretende mejorar la eficiencia tecnológica y su seguridad además de facilitar la compartición de información y optimizar los procesos de toma de decisión. En la actualidad, las fuerzas estadounidenses desplegadas en Europa están haciendo uso de una versión en pruebas del JIE que para finales de año comenzará a ser empleada también en el Pacifico. Del mismo modo, el Pentágono ha encargado al DARPA el desarrollo e implementación del Plan X , un programa de guerra cibernética que deberá proporcionar al Pentágono "tecnologías revolucionarias para la comprensión, la planificación, gestión y ejecución de la ciberguerra en tiempo real, a gran escala y en entornos de red dinámicos". 
  3. Formación y Capacitación. A finales de 2016, el USCYBERCOM deberá estar formado por 6.000 miembros divididos en 133 equipos. Todos ellos deberán haber recibido formación general y específica en base a unos planes de formación diseñados para cubrir las necesidades del mando. La formación será complementada con ejercicios de capacitación similares a los que ya están en funcionamiento como Cyber Flag o Cyber Guard . 
  4. Conocimiento de Ciber-situación. Resulta imposible defenderse de lo desconocido, por ello el conocimiento de la ciber-situación es uno de los elementos críticos ya que deberá proporcionar a los mandos del USCYBERCOM el conocimiento inmediato del ciberespacio propio, el del resto de naciones, el del enemigo y el de cualquier otro de interés, así como el conocimiento del estado y disponibilidad de las capacidades operativas que son necesarias para el planeamiento, dirección y gestión de las operaciones ejecutadas para garantizar la seguridad del ciberespacio estadounidense. Un conocimiento de ciber-situación fiable no solo se obtiene como resultado de la combinación de actividades de inteligencia y operativas en el ciberespacio, sino también en el espacio electromagnético y en cualquier otra de las dimensiones del entorno operativo (tierra, mar, aire y espacio). 
  5. Colaboración público-privada. En la actualidad más del 85% de la infraestructura de información y comunicaciones sobre las que operan las redes del Pentágono y de las principales infraestructuras críticas del país son propiedad o están gestionadas por el sector privado. La compartición de la información se ha convertido en un elemento clave en los procesos de colaboración público-privada, sobre todo la relativa a ciberataques, vital para construir un ciberespacio resiliente y disponer de un conocimiento de ciber-situación fiable. Esta compartición de información no solo debe realizarse con otros organismos dependientes del Pentágono o agencias del sistema nacional de inteligencia sino también con las compañías privadas del país. 
  6. Legislación. Como ya ocurriese durante el mandato del General Alexander, el Almirante Rogers ha abogado por delimitar tanto las funciones del USCYBERCOM como las de la NSA para impedir que se pudiesen llevar a cabo acciones irresponsables como fruto de posibles 'vacíos legales'. Esta urgencia legislativa se agudizó tras las filtraciones de Edward Snowden en Mayo de 2013. 
 El Departamento de Defensa estadounidense hace varias décadas que comprendió la importancia estratégica del ciberespacio y, actuando en consecuencia, se encuentra inmerso en un continuo y complejo proceso de redefinición con el objetivo de implantar una gestión del cambio efectiva que permita adecuar sus cibercapacidades a las necesidades operativas que exige cada momento.

 En definitiva, el ciberespacio es una dimensión configurada para ejercer poder y así lo están interpretando las principales potencias mundiales.

Fuente: El Mundo

jueves, 5 de junio de 2014

Google, Kurzweil y el futuro de la humanidad.

No todas las personas saben lo que quieren hacer con su vida, y más difícil aun saber lo que debe hacer toda la humanidad y cuál es su destino. Ray Kurzweil es uno de esos raros casos que tiene muy clara su idea de cuál es el mejor futuro para la humanidad. Sus ideas podrán gustarnos o no, pero su esfuerzo por conocer el futuro de la humanidad, es uno de los más originales y abarcadores. Y aunque sus ideas parten de la archiconocida ley de Moore, basada en el Hard y en el aumento de la velocidad de procesamiento de la información, enfocado dentro de una inteligencia artificial fuerte, donde cerebro y computadora son sistemas procesadores de información y en la conclusión de que la velocidad de procesamiento de las computadoras superará a la velocidad del cerebro por lo que, inevitablemente, llegaremos a un inteligencia artificial (IA) superior a la humana. Así de fácil.

Esta idea tiene su culminación en la definición de una singularidad tecnológica elaborada por Vernor Vinge y justificada hasta la saciedad por Ray Kurzweil, quien mezcla las ideas de Vinge con las de Hans Moravec y ve el surgimiento de una superinteligencia artificial como un hecho que cambiará de un planazo la vida en el planeta y a que a partir del surgimiento de esa superinteligencia, todo será diferente; al igual que Moravec, considera que eso es lo mejor que nos puede pasar. Aunque algunos tienen sus dudas: primero de que eso pueda suceder y segundo de todo sea tan perfecto y ven implicaciones que escapan al optimismo de sus defensores.

La inteligencia artificial y el futuro del hombre, ha comenzado a ser analizada desde varios ángulos, y no solo desde el tecnológico, dejando aparecer un cierto desasosiego que cada vez se hace más patente. Y es que si antes la construcción de una IA parecía un hecho muy lejano, hoy la están construyendo, ante nuestros ojos y se está convirtiendo en parte de nuestras vidas, que va desde buscadores cada vez más inteligentes, teléfonos inteligentes, espejuelos, autos, drones, etc. Y todos conectados a grandes sistemas procesadores de información propiedad de grandes transnacionales.

Hoy la información ha dejado de pertenecernos y es procesada y manipulada por los que de una forma u otra han ido adueñándose del poder, la información es poder, y del control de nuestras vidas.
Quizás la IA no hubiese pasado de ser un sueño, pero los esfuerzos de Kurzwel, el actor social más importante para el logro de una superinteligencia artificial y de otros grandes futuristas, la cual ha tenido dos grandes hechos:
• Creación de la Universidad de la Singularidad
• Ingreso de Kurzweil como jefe de proyecto en Google.

El hecho de que Kurzweil haya comenzado a trabajar en Google, demuestra cual es el interés de la transnacional en el futuro, hacia donde quiere llegar y que aspiraciones tiene con respecto a las tecnologías. Pienso que Kurzweil más que un ejecutor se ha convertido en el representante de la nueva ideología tecnologista imperante en el mundo (junto al transhumanismo). Y ese es uno de nuestros grandes errores no ver el impacto de las tecnologías como ideología, que con nosotros o sin nosotros va cambiar los destinos del planeta.

Ahora, esa adquisición hecha por Google nos lleva en primer lugar a la construcción de una inteligencia artificial superior a la humana. De ahí los esfuerzos de Google en el aprendizaje profundo, en las redes neuronales, en las computadoras cuánticas, entre otras. Para ello van a partir de la popularidad de su buscador (su dominio) y de toda la información que poseen sobre sus usuarios (nosotros). La conclusión es simple, solo hay que hacer que ese buscador sea cada vez inteligente para que pueda procesar, de forma inteligente, toda esa información y llegar a saber lo que desean los usuarios, saber no solo que buscan sino lo que quieren, que piensan y por supuesto decirles lo que tienen que hacer para ser más atractivos al buscador, enseñarlos a ser más eficientes, todo a imagen y semejanza de una superinteligencia que llegará a saber más de los humanos que ellos mismos.

Por supuesto estamos partiendo de la idea de un usuario pasivo que espera a que le den la información elaborada y procesada por una superinteligencia y, demás está decir, que no es la única alternativa que tenemos los humanos, en realidad no estamos condenados a ser eternos usuarios sometidos a un gran procesador superinteligente que nos brinde toda la información sin el menor esfuerzo, al que inevitablemente llegaremos a adorar. Sin dudas tenemos otras opciones y desde hoy podemos ir construyendo una superinteligencia que no sea propiedad de nadie, que sea libre, que no esté centralizada, que sea abierta y colaborativa. Estamos a tiempo de negarnos a ir a ciegas a un futuro diseñado por las elite de poder: militares, transnacionales, gobiernos; podemos desde ahora comenzar a diseñar nuestro propio futuro, y ese es nuestro mayor desafío.

jueves, 29 de mayo de 2014

¿Se convertirá la inteligencia artificial en una amenaza? (2)

Los riesgos del futuro

¿Cuál es el riesgo que enfrentamos? O ¿Dónde está el riesgo? Ya en “Crisis en el siglo XXI” analizábamos los riesgos y las propuestas a  los peligros para el futuro. También (en articulos anteriores), habíamos mencionado que en estos tiempos no podemos hablar de una inteligencia artificial (IA) académica que se va construyendo en un centro de investigación para luego al mejor estilo científico, compartir los descubrimientos, hoy la IA, está naciendo en las grandes transnacionales, lo cual va a tener sus consecuencias, dado el contexto actual de poder. Pero las consecuencias justifican los enormes beneficios potenciales que surgirán.

Personalmente no me preocupa que se esté construyendo una superinteligencia artificial (Google y compañía), lo que me preocupa es que no estemos consciente de sus consecuencias y de que existen otras alternativas. Y lo peor, que estemos desde hoy, transfiriendo nuestra forma de pensar a las máquinas. Por ejemplo, ¿qué pasaría si en el país más poderoso del mundo surge una superinteligencia que quiera la paz, la solidaridad, la colaboración? ¿No sería destruida inmediatamente? Sin dudas, cualquier superinteligencia que surja tendrá que responder a los intereses hegemónicos, ya sea de los gobiernos, de las transnacionales, de los militares, etc. El sentido común nos dice que si los padres de un niño son delincuentes, el problema no es que el niño salga inteligente sino en la formación que recibirá de sus padres o sea en el entorno (contexto) en que se educa. El que las máquinas se conviertan en una superinteligencia no es un problema, el problema radica en el contexto en que esa inteligencia superior se irá formando, es seguro que Google no construirá una superinteligencia que comparta sus conocimientos sino en una que incremente la competitividad de Google y aumente su control sobre la Web.

En realidad, el problema no es de si podemos controlar a la IA sino de cuáles son nuestros intereses y cuales nuestros ideales, pienso que el verdadero problema está más en nuestra propia mentalidad y en lo que esperamos de las máquinas, ya que estas se insertarán en nuestro contexto; o como un colaborador, si somos capaces de serlo; o en un competidor, si seguimos enfrentándonos los unos a los otros. Tampoco creo que los expertos desde sus centros de investigación puedan encontrar los mejores resultados, los problemas nunca se han podido resolver con propuestas, y sobre todo si estas no van a la causa de los problemas: nuestra mentalidad individualista, consumista, competitiva y hegemónica, que nos lleva a vivir en constante enfrentamiento. Ahora, ¿quien le pone el cascabel al gato? Los problemas siguen “vivitos y coleando”, y como solución se propone una tecno-utopía, donde las tecnologías vendrán a resolver todos los problemas como por arte de magia, ya no hay que preocuparse del medio ambiente, de la contaminación, de los enfrentamientos, de la pobreza… Por supuesto que este super-optimismo no convence a muchos, pero se está convirtiendo en una esperanza en un mundo carente de grandes ideales y donde el consumismo y el TENER (en lugar del SER) se han convertido en la primera premisa de la humanidad.

Debemos tener una comprensión clara de los riesgos de una IA, en parte coincido con Maravec, en el sentido de que los robots (como parte de la IA) serán nuestros hijos mentales, claro no en el sentido que él lo dice, sino en el sentido de que aprenderán de nosotros y harán lo mismo que nosotros hacemos; luchar por el poder, por los mercados, por la hegemonía mundial, sin dudas no harán nada que no hayan aprendido de nosotros. Solo que, esta vez, estaremos ante una inteligencia que podrá superarnos en muchos sentidos. Pienso que las máquinas serán parte ineludible y necesaria de nuestra historia, pero, aun no estamos preparado para lidiar con ella, no porque sean una amenaza sino porque nosotros las convertiremos en una amenaza y en vez de obtener lo mejor de ellas, las arrastraremos a nuestra conveniencia y nuestros intereses individuales de predominio. Tal vez la IA nos obligue a ser mejores y a repensar nuestra condición humana; eso, si queremos seguir existiendo como especie humana.

viernes, 23 de mayo de 2014

Singularidad tecnológica y transhumanismo. ¿De qué estamos hablando?

En este artículo debería seguir hablando sobre si la IA será una amenaza, pero he notado que existe cierta confusión de términos, que es necesario aclarar.

La confusión se centra entre lo que es el transhumanismo y la singularidad tecnológica, incluso el propio Kurzweil declaró recientemente: “Nunca me ha gustado el transhumanismo etiqueta, ya que implica que estamos reemplazando a la humanidad”, y agrega. “No creo que eso sea cierto. Lo que estamos haciendo es aumentar la capacidad humana”. Precisamente eso es lo que quiere hacer el transhumanismo, aumentar o potenciar las capacidades humanas por medio de las tecnologías. ¿Entonces?… Comencemos por la singularidad tecnológica.

La singularidad tecnólogica nace de un artículo escrito por Vernor Vinge donde plantea el surgimiento de una inteligencia superior a la humana y, aunque hace hincapié en el surgimiento de una inteligencia artificial que podría superar a la humana, basándose en el crecimiento acelerado de los equipos de computo (ley de Moore), también tiene en cuenta otras vías para alcanzar una superinteligencia que supere a la de los humanos.

En cambio para Kurzweil primero surgirá la superinteligencia artificial y luego como consecuencia de estas surgirán las otras, idea muy parecida a la que defiende Hans Moravec, pero no tan categórica y parcializada, ver Moravec y el fin de la especie humana.

No soy de los que se casa con una idea, y he buscado otros enfoques que aclaren más la idea y últimamente me inclino por la definición de una simbiosis entre humanos y tecnologías, pero antes volvamos a los conceptos iníciales de Vinge de una singularidad tecnológica.

Para Vinge la singularidad tecnológica se producirá cuando surja una superinteligencia y propone cuatro tipos, a los que llamé, siguiendo a Vinge y comparándola con los conceptos que la sustentan.
  1. Superinteligencia artificial – La singularidad de Kurzweil
  2.  Superinteligencia hibrida – Transhumanismo fuerte
  3. Superinteligencia biológica – Transhumanismo débil
  4. Superinteligencia colectiva – Sostenibilidad tecnológica
Habíamos dicho al principio que Kurzweil se basa el surgimiento de una inteligencia artificial fuerte, que es la desencadenante de todo el proceso y nos lleva a la singularidad. Por lo que primero tiene que surgir una inteligencia que iguale y luego supero a los humanos para que se produzca la singularidad, la cual no es la idea original de Vinge y si la de Moravec, como ya decía, pero enfocado a los robots y no a los programas como Kurzweil. Los enfoques de cada uno son tratados en el libro: “Inteligencia artificial, el futuro del hombre“.

Para el transhumanismo es un proceso casi natural donde los humanos se irán realizando implantes, prótesis, mejoras genéticas, que lo irán perfeccionando, convirtiéndolo en más inteligente, más bello, más saludable, etc. Siguiendo la idea de una simbiosis humanos-tecnologías, mientras en la singularidad estaríamos en una endosimbiosis parasitaria, en el transhumanismo estaremos en una endosimbiosis mutual (para el fuerte) y una endosimbiosis comensal (para la débil). Puedo anticipar que dadas sus características se irán dividiendo en los defensores de un transhumanismo más radical, convertirse en Cyborg, o uno más conservador que solo aspira a mejora las facultades humanas, teniendo en cuenta los riesgos. James Hughes, divide el transhumanismo en liberal (al que llamo fuerte) y transhumanismo democrático (al que nombro débil).
Resumiendo, las ideas hasta ahora.

Singularidad de Kurzweil
  • Singularidad tecnológica
  • Superinteligencia artificial (IA fuerte)
  • Endosimbiosis parasitaria
Transhumanismo fuerte
  • Transhumanismo liberal
  • Superinteligencia hibrida (Cyborg)
  • Endosimbiosis mutual
Transhumanismo débil
  • Transhumanismo democrático
  • Superinteligencia biológica (Humano mejorado)
  • Endosimbiosis comensal
Aquí estoy asumiendo que el transhumanismo débil se orientara, o tendrán preferencia, por las mejoras genética, más cerca de la condición humana, que por las cibernéticas; el clásico Cyborg.
Por supuesto, no puede faltar la idea de una sostenibilidad tecnológica, la que siempre he defendido.

Superestructura tecnológica sostenible y colaborativa
  • Sostenibilidad tecnológica
  • Superinteligencia colectiva (IA debil)
  • Ectosimbiosis mutual
El problema radica en cómo será la sinergia entre las diferentes tendencias tecnológicas. ¿Podrán coexistir entre sí? De momento tenemos.
Ideología tecnologista (defiende una endosimbiosis entre humanos y tecnologías)
  • Singularidad tecnológica
  • Transhumanismo (fuerte y débil)
Alternativa a las ideologías tecnologista (defiende una ectosimbiosis mutual)
  • Sostenibilidad tecnológica
Es bueno resaltar que la ideología tecnologista se irá convirtiendo en la ideología predominante en el siglo XXI y queramos o no, el futuro de la humanidad dependerá de nuestra comprensión de las tecnologías, de lo que somos, de nuestros verdaderos valores humanos y de cómo seamos capaces de relacionarnos entre nosotros, con las nuevas tecnologías y nuestro entorno.

martes, 20 de mayo de 2014

¿Se convertirá la inteligencia artificial en una amenaza? (1)

Inteligencia artificial fuerte y débil

La creación de una Inteligencia Artificial (IA) siempre se consideró como una tarea exclusiva de científicos superdotados que trabajaban en modernos centros de investigación, ubicados en los países más desarrollados del planeta. Era algo ajeno a las verdaderas necesidades informáticas del mundo. Trabajar en la IA fuera de los grandes centros, era considerado una pérdida de tiempo, y si lo hacías desde un país en vías de desarrollo, era una locura. Y, aunque, en este último aspecto no se ha cambiado mucho, si estamos ante un nuevo fenómeno: la IA se ha escapado de los grandes centros de investigación para integrarse a las aéreas de investigación de las transnacionales de las nuevas tecnologías.

En los inicios de la IA, cuando todo era más claro, solo existían dos grandes enfoques teóricos (más bien filosóficos), los que defendían la idea de una inteligencia artificial fuerte y los que se inclinaban por una IA débil. Esto puede parecer trivial pero dada la interpretación que se le dé a lo que estamos representando podemos sacar diferentes conclusiones de un mismo resultado. La IA fuerte asume que la mente está formada por algoritmos altamente complejos que pueden ser descifrado y convertidos en programas de computadora, y de ahí llegan a la conclusión que la mente humana puede ser digitalizada en una computadora, en cambio la IA débil considera que la mente funciona diferente a las sistemas de computación y solo aspiran a desarrollar sistemas informáticos que tenga un comportamiento tan inteligente como el del ser humano.

Con el surgimiento de los sistemas expertos, la IA tomo un matiz comercial y se soñó con la posibilidad de desarrollar aplicaciones basadas en los conocimientos de una experto para un área de terminada. Aquí se retomaba la idea de una IA débil, eran sistemas de corte informático, aunque en buena lid, a los creadores no les preocupaba mucho las cuestiones filosóficas, su interés era más bien comercial.

Hasta ese momento existían tres grandes líneas, bien diferenciadas.
• Sistemas cognitivos (IA fuerte)
• Sistemas informáticos (IA débil)
• Sistemas expertos (Comerciales)

Teniendo en cuenta que la IA se ha caracterizado por hacer predicciones y crear expectativas, los sistemas expertos no fueron una excepción y el esperado bum comercial no paso de unas pocas ventas y muchas empresas fracasaron en el intento, al igual que las predicciones hechas por la IA en sus primeros años debido a la euforia de los avances en la demostración de problemas matemáticos y los juegos, lo que llevo a la idea de que era posible encontrar una heurística capaz de resolver todos los problemas (el solucionador general de problemas), esto llevó a una crisis en la inteligencia artificial y a buscar nuevos paradigmas de representación.

No obstante las recaídas que ha tenido la IA esta ha resurgido con más fuerza en nuestros tiempos y hoy se ha convertido en la mayor esperanza para la humanidad, tanto para los defensores del transhumanismo como para los defensores de una singularidad tecnológica, que parecen lo mismo pero no son iguales, aunque ambos coinciden en el surgimiento de una superinteligencia superior a la humana. Precisamente esta es la creencia actual, y no es tanto que se puede construir una inteligencia superior a la humana, que ya está surgiendo ante nuestros ojos, como producto de una tecnología, que cada vez se acelera más y se hace más potente y autónoma.

Entonces, ¿surgirá una superinteligencia que supere a la humana? Para muchos esta ya está sucediendo, y más preocupante aun, si ellos mismo están haciendo todo lo posible porque suceda, y peor aún; cuentan con todos los medios para lograrlo. Por lo que estamos hablando, ya no de investigadores aislados sino de grandes empresas que están convencidas de que es posible y han desplegado una cantidad enormes de recursos con ese fin, y si vemos los nombres de las compañías: Google, Apple, Facebook, IBM, Microsoft, Amazon, etc. Sin dudas, hay que pensar un poco antes de decir que no surgirá una inteligencia artificial, que al menos igualará en muchos aspectos, a los humanos. La pregunta es: ¿Que pasará cuando esto suceda?

Aceptando que surgirá una IA que llegará a superar a los humanos, estaremos ante el mayor impacto tecnológico que ha tenido la humanidad, tal vez, en toda su historia y no lo digo yo, Stephen Hawking, una de las mentes más privilegiadas, junto a otros expertos del tema, han dicho: “El éxito en la creación de IA sería el evento más grande en la historia humana. Por desgracia, también podría ser la última, a menos que aprendamos cómo evitar los riesgos”.


Referencia:
Inteligencia artificial, el futuro del hombre


miércoles, 30 de abril de 2014

Relación humano-tecnología



La relación entre humanos y tecnologías

Hoy estamos ante el dilema de alcanzar un progreso verdaderamente humano o un progreso tecnológico y es que para los humanistas, en el mejor de los casos, las tecnologías no pasan de ser una herramienta; en el peor de los casos, resulta un peligro y debe estar bajo el más estricto control. En el otro extremo los tecnologistas ven a la tecnología como una bendición y consideran que el progreso humano, como tal, ya alcanzó todo su esplendor y más bien se encuentra estancado. Cuando en verdad, aceptémoslo o no, la tecnología es parte de nuestras vidas y en la actualidad, sin ella, nos convertiríamos en seres minusválidos, y es que, la dimensión humano hace rato que dejo de ser bio-psico-social para convertirse en tecno-bio-psico-social.

Los tecnologistas están convencidos que la única solución, consiste en la fusión entre humanos y tecnologías, dada las posibilidades que esto traerá al ser humano, siendo la ideología transhumanista su máxima representante y parten de la idea que el ser humano, producto de esa unión, superara todas sus limitaciones heredadas de su condición biológica: envejecer, enfermarse, morirse. Con un toque más filosófico, la singularidad tecnológica, ve como inevitable el que las máquinas debido a su propio crecimiento acelerado llegarán a igualar a los humanos y posteriormente superarlos, por lo que no nos queda más remedio, según sus defensores, que prepararnos para este acontecimiento, y plantean que la forma de prepararnos es acelerando este proceso para que ocurra cuanto antes.

Los tecnologista descartan toda posibilidad de lograr un progreso humano desde la propia condición humana, la cual debe ser desechada como un traje viejo. En opinión de muchos el progreso humano aun no se ha agotado y las potencialidades del ser humano siguen latentes, solo que el camino mas fácil no siempre es el verdadero. Y es que nos hemos acostumbrado a comprarlo todo, a adquirirlo todo desde afuera, lo que nos lleva a creer que también podemos comprar nuestro propio progreso humano. El tecnologismo es, en realidad, consecuencia de nuestra mentalidad actual individualista y nuestra estructura social basada en la competencia y la hegemonía, lo cual nos lleva a la necesidad de comprender en qué consiste el progreso humano y que define a la condición humana. Pero ese no el tema de este articulo, sino la relación que se está estableciendo entre humanos y tecnologías.
Cada día nos convencemos más, que se está produciendo no solo una sinergia entre humanos y tecnologías sino también entre las propias tecnologías, la llamada convergencia tecnológica. Queramos o nos acercamos a una simbiosis humano-tecnología, el problema consiste en si sabemos, en qué consiste esa simbiosis y si tenemos opciones.
Continuaremos con el tema…

La simbiosis entre humanos y tecnologías.

En el artículo “Humanos y tecnologías, hacia una nueva relación”, definíamos los conceptos de una simbiosis entre los humanos y las tecnologías y las características que tendrían, veamos ahora como se clasificarían dado las tendencias actuales. Para lo que partimos de la idea de que vamos hacia una superestructura tecnológica donde las tecnologías llegarán a formar parte de las decisiones del planeta y, por ende, del surgimiento de una singularidad tecnológica y las vías para lograr una superinteligencia, en el libro “Inteligencia artificial y el futuro del hombre” se realiza una explicación crítica de las tendencias en la inteligencia artificial (IA).

En el artículo antes mencionado, se habían definido las características de la simbiosis; si es exógena, como ectosimbiosis; y si es endógena, como endosimbiosis así como las variantes parasitaria, comensal y mutual. Podemos decir que el transhumanismo se incluye dentro de la definición de una endosimbiosis, ya que aspira a una fusión entre humanos y tecnologías; en cambio los ambientalistas estarían dentro de una ectosimbiosis donde la tecnología se ve como un medio (infraestructura).

Por otra parte, no creo que el problema sea, si va a producirse o no, una simbiosis humano-tecnología; ya se está produciendo, al menos como ectosimbiosis, mientras la ideología tecnologista, lo que está proponiendo es una forma de endosimbiosis. El verdadero problema consiste en saber que nos depara el futuro. A continuación veremos los tipos de simbiosis, aclaro que nos referiremos exclusivamente a la dimensión humano-tecnología, ignorando las demás dimensiones humanas: biológica, psicológica y social, como hacen la mayoría de las ideas tecnologistas.

Los tipos de simbiosis

Ectosimbiosis parasitaria
Se ven a las tecnologías como un peligro a la espiritualidad, a la religión, a la naturaleza, ya que estas lo que hacen es alejar al ser humano de su propia condición humana, la ven como un efecto contaminador y pernicioso para los valores humanos y para el planeta.


Ectosimbiosis comensal
Humanos y tecnologías interactúan de forma exógena donde solo se benefician los humanos. En general las tecnologías deben estar en función de un desarrollo sostenible y deben ser tecnologías renovables y no contaminantes que permitan el crecimiento económico sin deteriorar el planeta, lo cual debe estar bajo el control humano. Principio de precaución.


Ectosimbiosis mutual
Relación donde tanto los humanos como las tecnologías se benefician, se produce una cooperación entre ambos, lo que da lugar a una superinteligencia colectiva.


Endosimbiosis mutual.
Fusión entre humanos y tecnologías (el Cyborg). Ante el progreso tecnológico y su superioridad sobre el progreso humano, por lo que este no tiene más opción que fusionarse con la tecnología dando lugar a una superinteligencia híbrida.

Endosimbiosis comensal.
Relación donde los humanos esperan beneficiarse de las tecnologías, sobre todo por medio de la ingeniería genética, por lo que estaremos ante una superinteligencia biológica.


Endosimbiosis parasitaria.
Sustitución de los humanos por las tecnologías. Las tecnologías vienen a salvar al planeta, a resolver todos los problemas que los limitados humanos no han podido resolver y estos deberán ser reprogramados por las tecnologías (inmortalidad digital). Los humanos solo pueden vivir dentro de la tecnología, mundos virtuales, como programas que representan (copias) la mente de un humano, la ansiada superinteligencia artificial.


Personalmente defiendo una ectosimbiosis mutual, ahora si me preguntan cuál es la más probable, en este momento; creo que ninguna, sino cambiamos nuestra mentalidad actual, y es que durante siglos hemos sido incapaces de enfrentar las causas y nos hemos ido acomodando a resolver los efectos que producen: mitigar la pobreza, disminuir el calentamiento global, reducir el armamento, etc., mientras la situación del mundo se hace cada vez más insostenible (en el libro “Crisis en el siglo XXI, se analiza el tema), sin contar que vamos a ciegas al futuro, teniendo como única bandera una tecnoutopía objetivamente inalcanzable, dado el contexto actual de poder en el que se van a agudizar más los problemas en lugar de resolverse, y es que en realidad nos movemos, por inercia, hacia una crisis perfecta (singularidad general), donde los problemas ya no pueden seguir postergándose y las causas ya no pueden ser ignoradas so pena de desaparecer para siempre de la faz de la Tierra.
 

martes, 15 de abril de 2014

Las crisis: la tecnología



La humanidad ha estado sometido a constantes crisis: económicas (en las que se centra todo el esfuerzo), la permanente crisis social (que no parece tener solución) y la olvidada crisis espiritual (en una sociedad aferrada al tener ya nadie se acuerda del ser). A partir del siglo XX una nueva crisis ha comenzado, la crisis ambiental que ha traído como consecuencia la degradación del planeta y las amenazas que ello conlleva. Pero las crisis no terminan ahí y durante el transcurso del siglo XXI enfrentaremos una nueva crisis tan mortal como la anterior: la crisis tecnológica. Si la ambiental nos lleva a la destrucción de la naturaleza y con ello a la extinción de la especie humana, la crisis tecnológica nos puede llevar directamente a la extinción de la condición humana.

Podemos pensar que la tecnología será siempre una herramienta de poder en manos del hombre. Como hasta ahora y estará sujeta al uso que se le dé (mal uso con fines de dominio). Pero estamos hablando de una tecnología que incrementa su poder de exterminio a límites nunca imaginados. En un mundo cada vez más desigual donde el poder (de exterminar al planeta y a la raza humana) se concentra en unos pocos.

Posición ante la tecnología
1. Los que creen que la tecnología siempre será igual y nunca será un peligro.
2. Los que piensan que la tecnología alcanzara límites insospechados, para bien o para mal.


Expectativas sobre las tecnologías. Sus riesgos:
1) Las tecnologías como fuente de dominio y poder en manos de unos pocos. La elite de poder aspira a mantener el dominio y control sobre las tecnologías. El problema radica, en quien controla el uso que se le pueda dar. Lo que nos puede llevar al exterminio de toda la humanidad ya sea por un uso irresponsable que contamine y destruya la vida o por guerras.
2) La tecnología con crecimiento acelerado (singularidad tecnológica) capaz de alcanzar la autonomía y superar a los humanos. Los transhumanistas ven como única solución la fusión entre humanos y tecnología. Se parte de la competencia entre humanos y maquinas por el mismo espacio vital. Esto nos lleva al auto exterminio de la humanidad
3) Las tecnologías como un medio que permite el mejoramiento de la humanidad tanto intelectual como espiritual y que la misma puede crecer indefinidamente integrándose al contexto humano. Se busca la cooperación entre humanos y tecnologías en lugar de la competencia entre ambas.


El último punto nos lleva a un cambio de mentalidad y a un nuevo enfoque sobre nosotros mismo y a la responsabilidad sobre nuestro pensamiento y nuestras acciones. Donde debemos definir nuestra posición ante la naturaleza (como amos o protectores), nuestro compromiso con toda la humanidad y con las generaciones venideras así como nuestra relación con la tecnología. Nuestro pensamiento actual y nuestro contexto socioeconómico basado en la lucha por el poder, nos llevan inevitablemente a la competencia y a la confrontación no solo entre humanos sino también entre humanos y máquinas.

Recomendación: Crisis en el siglo XXI