miércoles, 8 de enero de 2014

Singularidad tecnológica (4)

Caminos hacia la singularidad

 La característica central de este siglo ha sido la aceleración del progreso tecnológico. Estamos al borde de un cambio comparable a la aparición de la vida humana sobre la Tierra. Existen diferentes interpretaciones de la Singularidad de Vinge (la de Kurzweil es una de ellas), así como las vías para alcanzarla, algunas más próximas y evidentes, y otras más lejanas y complejas.
Para Vernor Vinge, la causa exacta de este cambio es la creación inminente de entidades de inteligencia mayor que la humana. Y afirma que la ciencia puede lograr esta revolución de diferentes modos, y esta es otra razón para tener confianza en que el evento va a ocurrir. Según su criterio debería ocurrir entre el 2005 y el 2030.
-       Pueden desarrollarse computadoras “conscientes” con una inteligencia equivalente a la humana o superior. (Hoy existe mucha controversia sobre si podremos crear el equivalente a un humano en una máquina, pero si la respuesta es “sí”, entonces quedan pocas dudas de que en seguida podremos construir entidades aún más inteligentes.).
-       Las grandes redes de computadoras con sus usuarios asociados, pueden despertar como entidades superinteligentes.
-       Las interconexiones entre humanos y computadoras pueden llegar a tal nivel de profundidad que los que la usen actúen como superinteligencias.
-       La ciencia biológica puede lograr métodos que mejore el intelecto humano natural.
Las tres primeras dependen de mejoras en el soporte físico (hardware) de las computadoras, el cual ha seguido una curva de crecimiento increíble en las últimas décadas. Por lo que le da más importancia al hardware de la computadora que a sus programas y se concentra en la creación de máquinas inteligentes independientes de si emulan la mente humana (IA débil). Es más, lo dice rotundamente, cuando afirma que existen otros caminos diferentes a la IA para llegar a la superhumanidad y a esta otra aproximación él le llama amplificación de la inteligencia, la cual se está sucediendo de una forma natural, cada vez que se mejora nuestra capacidad para acceder a la información y para comunicarnos. Esto nos lleva a la conclusión de una inteligencia "emergente" que podrá surgir de un momento a otro. Por lo que se desprende que para Vingen la inteligencia en las computadoras va a surgir de forma espontánea y que estará basada principalmente en la velocidad de las computadoras, idea ya antes formulada por Moravec.
Las máquinas inteligentes (concebidas dentro de la IA débil) permiten una serie de conclusiones que serían imposibles  dentro de las concepciones de la IA fuerte. Una de las ideas más importantes es la emergencia, las maquinas pueden seguir su propio esquema evolutivo de entidades cada vez más inteligentes hasta llegar a superar la inteligencia humana, sin necesidad de copiar a la mente humana. Si tratáramos de copiar a la mente humana como propone la IA fuerte, esta estaría limitada por la propia inteligencia del hombre, jamás podría ser más inteligente que el "original" en todo caso igualarlo.
La idea de la singularidad como se sustenta sobre la base del hardware, asume que las máquinas superaran al hombre por su rapidez a la hora de pensar, pero no se tiene en cuenta la flexibilidad del cerebro. La idea es muy sencilla, siempre  todas las expectativas se han basado en alguna interpretación parcial de algún logro y ahora está en la palestra la posibilidad de que las máquinas de jugar ajedrez superan al hombre, y esto no es porque la máquina pueda ser más "creativa", no, esto se basa en la velocidad de la computadora (hard) para analizar las posibles variantes y de encontrar la mejor respuesta (claro que esto es heurística pura) y hace rato que la inteligencia artificial desechó la heurística como único método de lograr máquinas inteligentes (Vinge le llama superinteligencia débil a la que se basa únicamente en la rapidez de pensamiento).
Por otra parte, Vingen, considera que  el poder y la influencia de Internet están siendo muy poco considerados: "La total anarquía de la red mundial es una evidencia de su potencial. A medida que crecen la conectividad, el ancho de banda, el tamaño de la capacidad de archivo y la velocidad de proceso (su habilidad para comunicarse en anchos de banda variables, incluyendo algunos mucho más elevados que la voz o los mensajes escritos). ¿Qué pasará cuando partes de un ego pueden ser copiadas y unidas a otras, cuando la autoconsciencia puede aumentar o disminuir para aproximarse a la naturaleza del problema bajo consideración? Es algo parecido a una biosfera recapitulada como un procesador de datos, pero un millón de veces más rápida y con millones de humanos como agentes inteligentes (nosotros mismos)".
Vingen también propone una inteligencia superhumana fuerte, la cual  podría parecerse a una Sociedad de la Mente (idea de Minsky) con varios componentes muy calificados, donde algunos de esos "equivalentes humanos" podrían ser usados nada más que para procesamiento digital de señales. Y agrega: "para aquellos que no hayan cambiado (los que decidan seguir siendo humanos) el logro será un trato benigno, quizás dándoles la apariencia de ser los dueños de unos semidioses esclavos (las máquinas superinteligentes)".
La singularidad tecnológica fue propuesta por Vernor Vinge  en 1993, desde entonces ha llovido bastante, y se hace necesario revisar algunos conceptos sobre la singularidad tecnológica y su clasificación como posibles superinteligencias.
La primera vía. El surgimiento de una superinteligencia basada en la idea de que las máquinas dado el crecimiento veloz que tiene el hardware (ley de Moore) tendrán cada vez más capacidad de memoria y más velocidad de procesamiento de la información y llegará un momento en que igualará y luego superará la velocidad del cerebro, este es el principio básico del que partió Vinge, para el surgimiento de una singularidad tecnológica; donde se maneja el concepto de una inteligencia que emerge de forma espontánea y adquiere consciencia de sí misma. Estamos hablando de que los humanos sean capaces de construir una inteligencia artificial que los iguale y que después, esta inteligencia no humana, sea capaz de superarse a si misma a la que yo denomino como superinteligencia artificial.
La segunda proviene de la idea del Ciborg donde se fusiona el organismo humano con los mecanismos cibernéticos. Y es que, la idea de crear una inteligencia artificial partiendo de cero, para muchos resulta una tarea casi imposible, en cambio, parece más lógico aprovechar la creación de la naturaleza y trabajar sobre ella. Resulta obvio. ¿Por qué no aprovechar el camino recorrido por la inteligencia humana en lugar de crear una nueva? Son muchos los que piensan así y prefieren trabajar en aras de una inteligencia híbrida donde se combine lo mejor de los humanos con lo mejor de las máquinas y con ello trascender la condición humana y superar sus límites biológicos y con ello el surgimiento de una nueva inteligencia poshumana, a la que nombro como superinteligencia hibrida.
En tercer lugar la que más se aplica actualmente, y la menos divulgada como posible superinteligencia y surge de las redes cada vez más complejas que se irán conformando debido a la relación entre humanos, y entre humanos y maquinas, en la que Internet está jugando un papel importante dada las aplicaciones en el contexto de la Web 2.0 y de la naciente Web 3.0. No se puede ignorar el impacto que está teniendo la Web social y la gran cantidad de conocimiento que se está compartiendo en las Wikis, redes sociales y blogs, que se podrían ir auto organizando por medio de la Web semántica, conduciéndonos a una superestructura tecnológica  de la cual emergerá una superinteligencia, como consecuencia de las complejas conexiones lógicas (y no física), que será producto de la cooperación entre humanos y máquinas.  Muchos la conocen como cerebro global, siguiendo las ideas de Pierre Levy, prefiero llamarla superinteligencia colectiva.
Mientras las tres anteriores están relacionadas con las tecnologías conexas, aquellas que no se fundamentan en las ciencias de la vida, pero que tienen una incidencia importante sobre esta (Nanotecnología, Robótica, Inteligencia Artificial, etc.); en cambio, esta última, surge producto del desarrollo de la biología, ya que cifra sus esperanzas en la ingeniería genética. Aquí se manejan conceptos, muy debatidos en la actualidad,  como el de eugenesia negativa o positiva o el de la clonación. En general se aspira al humano mejorado (humano+) por medio de la bioingeniería, la misma,  irá conduciendo a la humanidad a una fusión progresiva y menos radical que la hibrida, aquí respetando a Vinge, la defino como superinteligencia biológica.

 Fuente: Inteligencia artificial, el futuro del hombre.