viernes, 3 de enero de 2014

Singularidad tecnológica (1)



En los últimos tiempos se ha puesto de moda el retorno al hardware. La inteligencia artificial que al principio se basó en la idea del software; el cual, para muchos, avanzaba demasiado lento y se desarrollaba sobre un "mundo de juguetes", fue perdiendo partidarios por otra idea más ambiciosa: construir máquinas cada vez más potentes que lleguen a alcanzar las capacidades del cerebro; en velocidad, memoria, poder de representación. Así, hasta que la computadora llegue a ser más inteligente que el hombre.
La superación de la mente gracias a la rapidez de la máquina, su hardware, está dando lugar a una transformación del término inteligencia:
-       Pueden surgir máquinas inteligentes que no sean una copia del cerebro.
-       La inteligencia de la máquina estará dada por su velocidad de procesamiento.

El problema consiste en si creemos que las tecnologías siempre serán una infraestructura controlada por los humano o aceptamos que dado su crecimiento acelerado, su cada vez mayor autonomía y de su creciente inteligencia (a lo cual no se le ve limites), se puede aceptar que se convertirán en una superestructura capaz de compartir las decisiones con los humanos.
Por lo que, con respecto a las tecnologías, considero la existencia de cuatro posiciones.
1.- Los que creen que la tecnología siempre será controlada por los humanos y el único peligro está en el mal uso que se le dé. Desarrollo sostenible.

Asumen que bastaría con limitar, prohibir o controlar la utilización de la tecnología. Viendo lo que ha pasado a lo largo de la historia con el control de la tecnología, y cómo las investigaciones se han estado orientando, casi exclusivamente, hacia el negocio y no hacia las necesidades reales de la humanidad; las perspectivas de esta opción parecen estar condenadas al fracaso si tenemos en cuenta el profundo deterioro de los valores morales que impera en la sociedad desarrollada actual.
2.- Los que creen que las tecnologías igualaran y superan a los humanos, surgiendo una superinteligencia. Singularidad tecnológica.

Parten del surgimiento de una superinteligencia que superará a la inteligencia humana. Consideran que la Singularidad tecnológica hará que la tecnología iguale y supere a la inteligencia humana, surgiendo entonces una superinteligencia. La duda está en si esa superinteligencia se formará a imagen y semejanza de la humana, y dado el contexto de poder, estaremos ante otro competidor que no necesitará del entorno natural y quizás, tampoco, de los humanos.
3.- Los que aceptan que las tecnologías podrán ser una superestructura y creen que dado el contexto actual, estas se convertirían en un competidor demasiado peligroso para la especie humana, y hay que hacer todo lo posible para impedirlo. Bioconservadurismo, ellos van, desde posiciones fundamentalistas y extremadamente conservadoras, a reflexiones avanzadas que proponen limitar el crecimiento de las tecnologías sin renunciar al progreso.

4.- Los que ven a la tecnología como una aliada que nos pueda llevar a una superinteligencia colectiva donde humanos y tecnologías cooperen por un futuro sostenible. Aquí la idea no es prohibir o controlar el progreso tecnológico sino de aprender a manejarse con los nuevos conocimientos tecnológicos y ponerlos en función del progreso humano. Sostenibilidad tecnológica.